Un martes cualquiera...

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Cartel de la prueba

A menos de 4 días de la carrera, escribo esta entrada que se publicará justo en el cierre de la meta de la Ecotrail. Y la escribo más por la necesidad de desahogarme que por lo que puedan aportar mis palabras.

Parece que he salido del agujero de malestar físico en el que me metí después de la maratón y que tuvo su punto álgido después de la caida del Trail de Cabo de Gata. Parece que físicamente estoy mejor, incluso algo más relajada de mente, no he podido entrenar mucho, por lo que tampoco tengo mucho que perder, por ahora tan sólo los nervios típicos ante lo que se avecina. Se podría decir que desde que terminó la maratón el sentimiento ha sido como que mis entrenamientos estaban siendo manipulados por algo que yo no podía controlar. Ahora pienso que quizás mi cuerpo me estaba hablando y me decía 'Nena!! Para!!', aunque tardé demasiado en darme cuenta.

No tengo pasado deportivo y me estoy metiendo en cosas demasiado grandes. No es que no pueda llevarlas a cabo, no me refiero a eso, es sólo que he de respetar los tiempos de recuperación, que esto no es "2+2=4" y que por muchas cuentas de kilómetros, pruebas y horas de entrenamiento que se hagan, los tiempos de recuperación los marca tu cuerpo.

Ya llevo un par de días nerviosa con la Ecotrail, mi intención después de la maratón era recuperarme sin hacer nada en una semana, tal y como hice, y empezar a cargar de nuevo. Por supuesto, no esperaba encontrarme muchos de los sucesos que han acontecido y que han impedido que 'vuelva a la carga'. Hace un mes me sentía preparada para comerme los kilómetros que me pusieran por delante, y hoy dudo si llegaré a divisar siquiera a lo lejos la Torre Eiffel en la Ecotrail.

Al final todo depende de con qué ojos veamos las cosas y me toca ver el lado positivo a este parón; creer con absoluta certeza que se corre con la cabeza y no con las piernas. Y al menos, mis cuerpo irá descansado y espero que la mente relajada.

Estas dos últimas semanas las he dedicado a recuperarme y posteriormente a intentar coger de nuevo el hábito de correr. No he seguido ningún plan de entrenamiento, sino que he salido a correr y punto, sin grandes excesos ¿Para qué? al haber estado enferma y no poder subir al volumen de entrenamientos que me habría gustado, habría supuesto un esfuerzo innecesario del que mi cuerpo necesitaría más tiempo de lo normal en recuperarse. Así que opté por la vía del descanso (si no puedes con el enemigo... únete a él): empezar por darle una tregua al cuerpo, para una vez recuperada empezar de nuevo a correr, pero sin cansarme mucho. No me conozco bien mi cuerpo en ciertas tesituras, no soy una experta en planes de entrenamiento, no manejo bien los tiempos óptimos de carga/recuperación y pueden pasar dos cosas: o bien he descansado demasiado y mi cuerpo no rendirá lo mismo en la carrera, o bien, el descanso hace que mi cuerpo absorva sin problemas (que no sin esfuerzo) todos esos kilómetros sin acusar la fatiga de entrenamientos duros en el periodo de entrenamiento más próximo a la competición.

Otra preocupación que tengo son las zapatillas, me han dado problemas en otras ocasiones, no termino de hacerme a ellas del todo. Ya veremos...

Durante estas semanas por mi cabeza han pasado un montón de cosas y entre ellas he llegado a pensar no ir a la carrera. A día de hoy por más que lo pienso no me salen los cálculos, los controles de tiempo están muy ajustados, me encantaría subir a ese primer piso de la Torre Eiffel, pero creo que lo voy a tener complicado... y con esta reflexión no creo que sea pesimista sino más bien realista. Aún así estoy animada y tengo ganas de correrla, y eso es lo importante.

Recorrido de la EcoTrail (En rojo los 80 km)

En cualquier caso me llevo como siempre la mochila repleta de ánimo, besos, abrazos de todo el mundo, gente magnífica que me acompañará durante todo el recorrido.

Nos veremos a la vuelta ;)


Rocambolesco pre-EcoTrail de Paris

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Todo aquello que es susceptible de empeorar, empeorará.
Esto estaría muy bien saberlo, siempre y cuando pudiéramos preveer cuan feas pueden ponerse las cosas. El problema es que a priori uno nunca lo sabe. Pero empecemos por el principio...

Después del subidón de la maratón, vino el bajón. No sólo porque debía descansar para recuperar, sino porque vino acompañado de un buen resfriado, así que cautela ante una posible bajada de defensas. No pude hacer nada de deporte en una semana y lo siguiente que hice fue calzarme las zapatillas para correr dos dias seguidos por el monte con desnivel pero nada técnicas. Las sensaciones fueron buenas, disfruté y me notaba fuerte. Me tiré haciendo poco o nada durante dos semanas, tan sólo los fines de semana he ido haciendo algo más. He de decir que algunas de las tiradas con bastante calidad, tiradas que me hacían ver que estaba bastante fuerte y con eso, contenta. Al margen de todo esto, he de decir que me encontraba en tensión por un asunto que tenía en la cabeza y cuya solución no dependia de mí, es más, la única solución era esperar... No es que yo sea una persona nerviosa, ni que me tome las cosas a la tremenda, pero tampoco soy de piedra y por algún lado tenía que salir la cosa... el sueño. Me tiré dos o tres semanas durmiendo poco y sin descansar demasiado. Cómo será la cosa que durmiendo pillé una mala postura que pasó de ser un pequeño dolorcito en el cuello a dolerme hasta el codo.

El jueves de la semana del Trail de Cabo de Gata me acerqué por el río para coger un rato la piragua. Hacía tiempo que no lo iba y me notaba más insegura de la cuenta, aún así tenía ganas de salir a palear por el río, relaja muchísimo. Mi compi Julia tiró adelante porque yo tenía que arreglar unas cosas antes. Cuando fui a coger la piragua no estaba la que suelo coger cuando salgo así que cogí otra cualquiera del mismo tipo, aunque vi que la parte de la barriga la tenía más en forma de huso, por lo que la estabilidad sería menor... en esos momentos no sabía cuanta razón tenía. Fue meterme en el agua y notar que me tambaleaba más de la cuenta, no era capaz de hacerme con el timón así que después de 10 minutos con tiras y aflojas decidí que era mejor volver al club. De repente me vi en el agua y la piragua dada la vuelta. La palabra es estupefacta, pensé... 'No es verdad que me he caido' jo-der. Pues si, estaba casi en el medio de la dársena del Guadalquivir en Sevilla, en pleno mes de febrero y con una piragua que pesaba como sus mulas. Cuando reaccioné una cosa tenía clara: tenía que arrimarme a la orilla opuesta a la del club ya que a la altura donde estaba yo, en esa orilla, lo que había eran juncos, así que no podría volver a montarme. Una vez que tuve claro como iba a proceder intenté darle la vuelta a la piragua... no pude. La fui arrastrando unos metros bocabajo pero la cosa no funcionaba demasiado bien, así que intenté darle la vuelta una vez más y esta vez si que lo conseguí. Claro que ya se había llenado bastante, así que me costó llegar a la orilla. Allí había tres chavales que me ayudaron a subirla y a vaciarla de agua, fueron muy amables, pero creo que lo fliparon un poco cuando me vieron salir del agua.

Como es de suponer estaba empapada y la única opción viable la de volver a montarme en la piragua y palear hasta el club. Podría caerme otra vez, pero si sucedía ya tenía el plan, así que dejé los pensamientos negativos a un lado y me concentré en palear sin tambalearme mucho. Al fin lo logré y en cuanto llegué al club me dí una ducha caliente.

Todo el mundo al que le cuento esto lo primero que dice es... 'En el rio??? que asco!!. Señal de que no tienen ni idea de que cuando te pasa algo así lo que menos te importa es la mierda que tiene el agua, te lo puedo asegurar. De hecho yo andaba pensando que seguro aquello iba a suponer resfriarme para la próxima carrera.

Esto fue el jueves y el domingo de esa misma semana me pegaba un buen cepazo nada más empezar la carrera. El lunes fui a trabajar con la cara de otra, me encontraba fatal y por la tarde tuve que meterme en cama con algo de fiebre y la barriga descompuesta (... pues mira tu que bien!!). Lo que sigue de semana ha tenido tintes agridulces, lo bueno ha sido muy bueno y lo malo, peor. Y saco aquí mi lado más femenino para quejarme de todas las heridas y magulladuras que tengo en el cuerpo, que parece que me ha pasado por encima un camión, lechesss!!

Si a todo esto le unimos que las veces que he salido a entrenar no he tenido buenas sensaciones, que físicamente dejo mucho que desear y que la lluvia no ha dado tregua en todo el fin de semana... es comprensible que ahora mismo me encuentre más tristona de la cuenta.

Poco puedo hacer de cara a la EcoTrail del 27 de marzo por aumentar volumen y conseguir la forma que tenía antes de la maratón. He determinado que ahora la única opción es intentar volver a coger hábito de correr dias alternos y no mucho rato, cuidar el descanso y la alimentación, que no ha sido adecuada esta semana por culpa de mi estómago, y esperar a que sea suficiente para 'calentar' de nuevo estas piernecitas.

Son sólo sensaciones, me digo, pero se que no es del todo cierto. A ver si puede ser que la espiral en la que me he metido tome sentido contrario y empice a ir hacía arriba.

Me meto en cama con la firme idea de que el día de mañana será mucho mejor y si no lo es, al menos mi ánimo será mejor. ;)

PD- ¿he dicho que estoy resfriada y que me tiene que bajar la regla? jajajaja

III Trail Cabo de Gata - Níjar

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Combinar el deporte con el turismo está genial y no deja de ser otro motivo más por el que ir a correr una carrera fuera. La zona de Almería es desconocida para mi y desde hace un par de años le tengo ganas, aunque siempre ocurre algo que por h o por b hace que no haya podido asistir a las cosas se han organizado por allí, ni travesías, ni carreras. Así que cuando salió la inscripción para el III Trail Cabo de Gata-Níjar, ni me lo pensé, miré que no había incompatibilidades en el calendario y me inscribí.

Cómo Almería nos queda un tanto lejos, 500 km aprox, cogimos sitio para dormir allí el día de antes, salimos con el coche sobre las 11 de la mañana., después de tanto madrugón en el puente tenía ganas de despertarme un pelín más tarde y en este caso no habia tanta prisa. Hay veces que las cosas se tuercen irremediablemente y no se puede hacer nada y del grupo de 7 que íbamos al principio nos quedamos en 5 y de esos 5 uno se puso muy malo durante el camino. Aún así, el resto, disfrutaríamos de la carrera. Llegamos por la tarde el sábado para recoger los dorsales y después a los bungalows, ciertamente no teníamos mucho tiempo. Estuvimos cenando en el mismo camping de 'Los Escullos' que está genial, aunque no nos dio mucho tiempo de disfrutarlo.

Vistas a pie de carretera dirección Rodalquilar


La carrera se iniciaba en pleno Parque Natural del Cabo de Gata, y terminaba en la playa de San José después de 29 kilómetros y 300 metros. A las 8:00 debíamos coger un autobús que nos llevaría a Rodalquilar, donde estaba la salida, a todos menos a JoseLuis que fue baja ese día en la carrera por no encontrarse bien. El único inconveniente es que esperando la salida que era a las 10:00 am pasamos mucho frío. Aunque íbamos abrigados, yo por ejemplo iba en pantalón corto porque sé que luego me cuesta mucho quitarme ropa, y la sensación términa era de pocos grados y claro... ponernos a calentar 1h30' antes de que dieran la salida es excesivo, al menos a mi me lo parece.

A eso de las 9:30 ya dejamos todo en el guardarropa y comenzamos a calentar. El perfil de la carrera mostraba dos principales subidas, una más marcada justo al inicio y otra menos acusada alrededor del kilómetro 14. Tenía mucha ilusión por participar ya que el perfil era poco exigente y podría correrla de forma desahogada, cosa que no pasa casi nunca.

A las 10:00 dan el pistoletazo, todos salimos corriendo para afrontar la subida que aparecía a pocos metros de la salida. Sube, sube sube, por un estrecho sendero con piedra suelta y a veces escalones, que nos hace ir a todos en fila de a uno. Encontrando su punto más alto a los 5 kilómetros donde va a desembocar a un camino más ancho y que comienza después de unos metros con una bajada técnica. A la subida me ha adelantado un montón de gente y en la bajada voy recuperando posiciones... que yo recuerde... esto no era así. En cualquier caso me alegra, quizás haya influido la carrerita que di con Dani el fin de semana anterior en la que tuve tan buenas sensaciones.



Las vistas que teníamos al mirar atrás


Por ahí se me ve en al subida inicial


Llegamos a primer avituallamiento más o menos en el kilómetro 6, tomo isotónico y agua. Aunque llevo la camel back, ésta es sólo para entrenar corriendo con peso. Ahora estamos en una pista ancha con piedra suelta. Voy adelantando a más gente, cuando de repente tropiezo y zás!! al suelo todo lo larga que soy.

Pantalón corto + camiseta de manga corta + caida = muchas heridas y ropa rota

Dos chavales se quedan a mi lado para ayudarme. Me levanto y veo que tengo heridas en las palmas de las manos, cuádricep izquierdo y rodilla derecha, todas ellas llenas de tierra y piedrecitas. Mierda, mierda, mierda!! Estos chicos, muy amablemente me ayudan a echarme agua en las heridas y creo que lo flipan un poco cuando empiezo a frotar sobre ellas para limpiarlas, una actitud quizás algo masculina, pero es que sé que como no quite la suciedad ahora en caliente luego dolerá más. Una vez hecho esto les digo que continúen ellos, no sin antes darles un millón de gracias por su amabilidad. No me encuentro mal para continuar pero primero prefiero andar un rato para comprobar que efectivamente todo está bien. Ellos siguen adelante y a mi me ha adelantado todo el mundo, la sensación es como estar en tierra de nadie... ¿Qué hago? Siento que quiero continuar, pero cabeza me dice que quizás sea una irresponsabilidad. Negocio conmigo misma '... Volver al avituallamiento sería quizás encontrarme con que ya han recogido todo y no hay nadie, y supondría aumentar el número de kilómetros hasta llegar al siguiente avituallamiento, y además... no llevo el móvil'. Continúo andando pero pensando que se hará eterno y que mejor llegar cuanto antes, comienzo a trotar. No sin antes volverme a echar agua de la camel, la sangre es muy escandalosa y tampoco es para tanto, como me encuentre a alguien le voy a pegar un susto de muerte... bueno, y que narices, si estamos de caranavales!!

Me noto con ánimo y no me duelen nada más (y nada menos) que lo típico de las raspaduras, así que sigo corriendo aunque aún desubicada. Empiezo a encontrar corredores, me quedo con uno en concreto y voy tirando a su ritmo, vamos charlando y voy bien. Cuando llego al segundo avituallamiento paro para coger aquarius y plátano, este último lo tiré porque más verde no podía estar y ya lo que me faltaba era una descomposición de estómago.

El camino cambia constantemente, piedras, pista, arena,... sigo adelante sabiendo que aún quedaba otra subidita y que además no recuerdo en qué kilómetro era, aunque tampoco soy consciente del kilómetro en el que estoy, así que tampoco es que me vaya a valer mucho la información.

Es en esta parte del camino cuando empiezo a coger a la gente que participaba en la prueba dentro de la categoría de senderistas, lo cual me sigue dando más fuerza. Además voy a un trote más que cochinero y sigo cogiendo a corredores, uno de los que me ha visto caer grita 'Mirala! te has recuperado!'. Realmente más que recuperarme me hes sobrepuesto a la situación, y aunque va desapareción cada vez más la situación tengo aún la duda de si debería continuar, no porque me encuentre mal en ese momento, aún con todo voy disfrutando de mi triunfo en esta batalla, más bien es porque no se de que manera puede afectarme después.

En algún momento del recorrido doy alcance a los chicos que me asistieron, ellos también han recuperado posiciones, aunque veo que están parados, uno de ellos anda sacudiendo las zapatillas, les pregunto si todo va bien y les vuelvo a dar las gracias. Así vamos jugando al elástico durante toda la carrera.

Llega el siguiente avituallamiento y me paro porque hay una herida en el antebrazo que no me he visto antes y claro, no me la he limpiado joder! El chico del avituallamiento, me dice que me va a desinfectar las heridas y bueno... que más da si pierdo algo más de tiempo? Mientras me prepara una silla, bebo agua tranquilamente y veo que pasan de nuevo los chicos que me atendieron, los saludo mientras veo que el chico empieza a buscar en el botiquín, pero que lo único que hay es alcohol, así que prefiero que no me eche ni alcohol ni betadine, me vuelvo a enjuagar las heridas con agua y sigo adelante, pero antes pregunto el punto kilométrico donde estamos: el 19,1 km. Cómo?? He perdido la noción distancia-tiempo, se perfectamente las horas que llevo pero creía que andaba por el kilómetro 15 más o menos. Sigo adelante y alcanzo ahora a 'mis asistentes' me preguntan que si voy bien y me piden que por favor no me vuelva a caer, al menos delante de ellos, jejeje. Les pregunto que si la subida que quedaba viene ahora y me dicen que ya la hemos pasado... ¿dónde he estado yo que no me he dado ni cuenta? ¿quién me ha quitado las cuestas de la carrera??? Y yo reservandome para la subida, si es que...

Ahora estoy en una zona de ramblas sigo pillando a corredores y senderistas que me dan su ánimo al verme pasar. Quedan pocos kilómetros y subo el ritmo, voy más rápida y muy contenta. Estoy llegando al camping de Los Escullos y hay un grupo de gente, uno de ellos se acerca hacia mí y me para. Se me escapa un 'Joselitoooo!!!'. Que alegría me da encontrarme una cara conocida con quien bajar la guardia,... Joselito, me he caido'. Voy tan absorta en mi misma que no caigo que vuelve a vestir la mejor de sus sonrisas, se ha recuperado, está que parece otro, me da mucha alegría. Me anima y sigo con mi camino ahora ya por el kilómetro 21,1.

El tiempo estuvo genial. Menos mal que no hizo mucho calor porque dado la zona por la que estábamos nos habríamos achicharrado, si es cierto que el viento estuvo dando todo el rato en todas las posiciones posibles.
Llego a meta muy contenta y aunque las piernas las tengo como si hubiera hecho una tirada normal, me duele todo el resto del cuerpo. 03:28:21, Lo mejor es que pasé de estar la última a superar 31 posiciones.

A la llegada, obviamente, están todos ya allí, muy contentos por los resultados de la carrera, JoseVal ha tardado 2 horas y media. No quiero dejarme atrás a Julia que está que se sale del pellejo. Ni a Chus a la que Manoli enredó y creo yo que se fue enganchada con el buen ambiente, además con el primer premio en su clasificación (cómo viene siendo habitual nos enteramos una vez que estábamos ya en Sevilla, jajjajaja). Aunque hizo un buen tiempo, Edu no terminó muy contento porque las piernas le habían ido dando calambres, un mal día lo tiene cualquiera. Y por último, el caracol!! al que por fin le ponía cara y que en hizo de liebre de Julia. Que digo yo... ya podrías haberme prestado el caparazón, jopelines!!

Dejo el track de la ruta y un enlace al álbum de picasa con fotos de otros corredores, ya que las de la organización tienen copyright :S

Subida al Almirez en el Puente de Febrero

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Hay veces que los astros se alinean para que, sin comerlo ni beberlo, nos encontremos pasando unos días de lujo con una estupenda compañía y este puente ha sido uno de ellos.

Vistas desde el refugio

Nos fuimos al Refugio de la dehesa de la Yedra, en Fiñana, con la idea de intentar el Almirez. Fuimos unos 12 y todo el refugio era para nosotros. Creo además, que ninguno de los que allí estábamos esperábamos encajar tan bien en tan poco tiempo. Muchas risas y muy buenos ratos desde el principio. Y también muuuucha cerveza y rica comida :D

Entrada al Refugio de la Yedra

El sábado por la tarde nos fuimos a correr, otros andando, pero ninguno dejó tiempo suficiente para hacer la digestión. Nos habíamos propuesto salir a correr un ratejo sin mayores pretensiones. Empezamos y a mi las cuestas arriba se me iban haciendo un mundo por culpa de la comida. Malas sensaciones que desaparecen a la media hora más o menos. A los 45 minutos de estar corriendo llegamos al cortijo y en vez de seguir decidimos volver por si se nos hace de noche. Esta parte del recorrido fue genial, de pronto Dani dijo, 'Venga! ponte delante de mi que vamos a correr en las cuestas'. Yo delante corriendo y él detrás corrigiendo mis movimientos y arreándome. Lo cierto es que en ese tipo de terreno, sendero con piedras grandes salteadas por el camino, me fue de maravilla. Iba a una velocidad que ni yo me lo creía, podía incluso seguir a JoseVal en la mayoría de los tramos jejeje buenísimas sensaciones que espero no olvidar. Gracias Carvajalín!!! se que tu también disfrutaste viendo correr a una piltrafilla como yo ;)



El Almirez y la Ruta que seguiríamos hasta su cumbre


El canuto

Cuando nos apuntamos a la actividad se suponía que habría dos grupos: unos que iban a hacer el canuto y otros que no. Para Dani, Mari Carmen y para mí era nuestra primera experiencia, aunque a la hora de la verdad Dani se desenvuelve como pez en el agua y Mari Carmen termina por sobreponerse a la situación, a mi me cuesta mucho más, pero claro... siempre hubo clases, y sobre todo, genéticas.

Ilusas de nosotras, en un principio, pensamos que no nos llevarían a hacer el canuto. De hecho cuando me apunté a la actividad, mi idea era pasar un finde con buena gente y entrenando para los 101. Pero la realidad fue que cuando Julio preparaba la actividad el miércoles de esa misma semana, ya nos veía a Mari Carmen y a mí allí arriba. De eso me enteré el viernes y lejos de poner ningún impedimento, acaté las 'órdenes' de los organizadores (Julio y Manoli), si ellos dicen que 'adelante', para mi es suficiente y me da la confianza necesaria para meterme en tal fregao.

De nuevo nos levantamos temprano, muy temprano!! Aunque llevo un par de semanas que no me reconozco, me despierto siempre antes de que toque el despertador y además con la sensación de no estar descansando. :s Mientras esperábamos a David y Eva, estamos fuera y el cielo está muy despejado, aunque escucho decir a Manoli... '...Por ahí hay unas nubecillas que no me gustan ni un pelo'.


Una vez todos listos, foto de familia y a emprender el camino...

Ya a los pies del acceso al cortafuegos que deberíamos subir para llegar al punto de subida por el canuto.

Coco tampoco quiere perderse la foto

Después de ver fotos en Internet de cómo había estado la zona durante las últimas semanas, nosotros apenas encontramos nieve en la parte más baja, así que subir por el cortafuegos, aunque es un coñazo no se hace demasiado dura.

El cortafuegos visto desdea arriba

Ahora, a la giramos a la izquierda para seguir por el bosque hasta el pie del canuto. En breve tendríamos que ponernos los crampones y los cascos.

Cortafuegos visto desde arriba

Pues ya estamos casi a los pies del canuto y pronto empezará la subida. Las novatas tenemos algunos nerviecillos, a ver que tal se da.

A los pies del canuto
Comenzamos la subida y la nieve, según comentan los que más saben, está estupenda. Los pies no se hunden demasiado y salvo algunos sitios en los que hay hielo, el terreno no es demasiado técnico. Yo voy en el grupo de cabeza con Julio, que me va guiando y me va enseñando la técnica, aunque en ciertas ocasiones me cuesta. También me acompañan las palabras de ánimo de Manoli y Juan.

El grupo de cola subiendo por el canuto


Julio indicándome la postura cuando la pendiente tiene mucha inclinación
El canuto está hoy en su punto y hay huella abierta durante todo el camino. Aunque Julio me dice que no siga la huella, que es más difícil, institivamente mis pasos siempre se van siguiendo el camino marcado. Los crampones no están demasiado afilados y el antiboot estaba roto por lo que no voy demasiado cómoda, incluso llega un momento en que Julio me los arranca para que no vayan colgando.


Preciosa foto de la última zona del canuto
Ya estamos en la última pala cuando vemos que las nubes, que esta mañana comentaba Manoli harán su aparición en breve, así que esperamos para unir a todo el grupo.

¿Dónde dices que está la cima?
Empieza a hacer mucho frío, corre aire con nieve y menos mal que Julio lleva el GPS, de otra hubiéramos tenido que volvernos sin llegar a la cumbre. En la última parte cuando pisábamos nos hundíamos hasta la rodilla. El peor trabajo lo lleva el que va primero, ya que va abriendo huella y meter las piernas hasta la rodilla en nieve y tener que sacarlas para dar el siguiente paso quema bastante.

Foto en la cima y rápidamente para abajo que hace un frío que pela
En un principio volveríamos por la loma del otro lado, pero Julio que es el que está dirigiendo la actividad ve más conveniente volver a bajar por el canuto. Debido al tiempo el bocadillo tendrá que esperar...

La cima del Almirez.... ahora que ya despejada.

Justo cuando estamos bajando vemos venir una ventada dentro de tantas nubes, nos damos la vuelta y... e voilá, vemos la cumbre perfectamente. Fue un momento mágico, aunque una putada que pudiéramos ver las vistas.
La expresión de mis ojos deja ver mi sonrisa, aunque ahora tocaba la bajada.

Misión casi cumplida ;)

Una salida estupenda, aunque en un primer momento no diera ni un duro por mi misma. Lo que más agradezco es el interés que ponen todos en enseñarnos las cosas, su infinita paciencia y poner ese puntito de confianza apostando porque los más novatos vayamos superando nuevos retos, y sobre todo por hacernos sentir tan cómodos. Eso si, siento que Julio y Manoli tuvieran que marcharse a última hora por sus circunstancias personales. Gracias!! y mi enhorabuena a los dos.


XXVII Maratón Ciudad de Sevilla

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Cuidado con lo que deseas, porque puede hacerse realidad...

Una de las cosas que me dejaba embobada de pequeña era ver a la gente correr. Imaginaba lo que se siente cuando se corre durante tanto tiempo sin parar y además con gusto, absorto, concentrado... llegar a tener la preparación para poder disfrutarlo. Aunque, como he comentado en otras entradas, pensaba que esos 'placeres' estaban reservados sólo a unos pocos privilegiados… Será porque en mi casa el único deporte que se veía era en la tele, pero para mí los únicos que practicaban deporte eran los profesionales y hasta hace unos pocos años no empecé a interesarme por los 'corredores populares', siempre habían estado ahí, auque yo no reparara en ellos. Casualidad, me empecé a convertir en uno de ellos. Así que pasé de ‘ir al gimnasio’ a ‘entrenar’. Y fíjate tu que tontería que este año, he corrido los 42 kilómetros y 195 metros de la Maratón de Sevilla. Uff... Increíble pero cierto!!!

A principios de 2010, haciendo recuento de todos mis avances de 2009, y habiendo corrido como entrenamiento más o menos 26 kilómetros de la maratón de Sevilla 2010, alguien me dijo: '...y verás tu cuando la corras entera el año que viene...'. Frase de una conversación que se quedó runruneando en mi cabeza durante días, me encantó la idea pero ciertamente era pronto para que yo siquiera lo creyera como algo posible.

Pues nada, poquito a poco y después de meses de entrenos y carreras, mucha ilusión y ganas de correr, al final me planto en 2011 con nivel de entrenamiento para poder terminarla, y por supuesto con intenciones de hacerlo corriendo… todo el rato!! :D

Así pues, el domingo pasado, día 13 de Febrero, llegó el día 'D'. Me había levantado temprano para desayunar, a las 6:30, uff... eso es lo que peor llevo de las carreras, tener que levantarme más temprano que cuando voy al curro! Poco después nos dimos cita los del grupo en el Estadio de La Cartuja. Vamos, nosotros... y 4.000 personas más :D.

En el interior del Estadio antes de la salida.

Habíamos seguido los avances meteorológicos desde 10 días antes y al principio daban lluvia para el domingo, pero resultó que nos encontramos con un día estupendo, sin mucho frío y algo nublado, por lo que ni el frío ni el calor fueron los protagonistas, y la lluvia… tannncoco!!. Nerviecillos en los momentos previos… dioss había llegado el día!! Nada más llegar damos con gente del club Atlas, apenas nos cruzamos unos segundos pero me da mucha alegría verlos, Manuel me dice que Higinio se encargará del reportaje fotográfico y que van a hacerse la foto de grupo. Voy con Joseval y JoseLuis, y vamos a dejar las cosas en el guardarropa, recopilar al resto del grupo y calentar. Claro que lo de calentar más por el fresquete que por otra cosa, porque ya calentaríamos en la carrera, jejeje

Mi cara lo dice todo... emoción, alegría y ganas de empezar...

Muchísima gente, últimos minutos. Los chicos, que quieren hacer marca, se ponen por delante y yo... yo he perdido a las chicas así que me sitúo en lo que considero que es el medio. Dan el pistoletazo de salida y esto parece la carrera nocturna, demasiada gente y atasco al salir, uff... tardo casi 2 minutos y medio en pasar por la salida y otros 2 minutos y pico en salir fuera del estadio, el primer kilómetro lo hago casi en 10 minutos y resulta que salgo casi de las últimas... hay que joderse!!

Comienzo a correr y voy sola, no veo a nadie conocido y de pronto veo a Pilar, la chica con quien hice la Carrera Popular de la Ruta de Carlos V, jejejeje que gracia, al poco aparece también Pepe, de la Rinconada que nos pasa de largo. El año pasado iba con él y éste me cuesta seguirlo?, no tengo muy buenas sensaciones, además me doy cuenta que el ritmo va por debajo de lo que suelo hacer siquiera en días de rodaje y aún así las pulsaciones van aceleradas. Estamos al principio... serán los nervios'. Sigo corriendo intentando llevar un ritmo cómodo sin hacer demasiado caso a las malas sensaciones, pero la cosa no mejora. Ahora ya no estoy muy segura de si lo estoy haciendo bien, me encuentro con Gaizka, le hago señas de que no voy demasiado cómoda, aunque voy entretenida con sus ánimos y comentarios. Veo también a Higinio, que alegría da ver a gente conocida y que te aprecia, ya queda poco para salir de La Cartuja. A lo lejos veo ya a Eli y Manoli, pero aún me queda un ratejo en compañía de Higinio y Gaizka...


Me ha traicionado el 'inconsciente', se me escapa eso de '...a ver si la termino' jejeje. Me encanta el vídeo porque los dos saltan al tiempo para no dejarme terminar la frase.

La única referencia que tenía es que debía tratar de ir cómoda, tratar de hacer lo mismo que hago cuando entreno ya que mi objetivo no era otro que terminar corriendo dentro del tiempo establecido, pero lo cierto es que voy por debajo del ritmo y aún así no voy cómoda. Ya no estoy segura de nada, no sé si estoy haciendo más esfuerzo de la cuenta... si es así no lo voy a notar ahora, será en los últimos kilómetros de la carrera, justo para los que tengo que reservar fuerzas. No importa! ya tengo cerca a Eli y Manoli, caras conocidas, que bien! Les doy alcance y nos hacemos una fotillo juntas.



Eli va a la maratón como entrenamiento, no va a terminarla, así que me cede la compañía de Manoli para que me acompañe hasta la media, cosa que agradezco para no ir tan pendiente de mis malas sensaciones. Por otro lado, Gaizka nos va siguiendo con la bici, poco se separá ya de mi lado durante la carrera. Manoli va estupendamente, me encanta ver como disfruta, es un sol! Vamos juntas y yo sigo con la paranoia de mis ritmos, algún kilómetro he visto pasar por ahí a casi 6:30 y otros a 5:50, no me cuadra nada. Joder, sigo sin saber que ocurre, no hemos llegado ni a la mitad y voy mal? Me empiezo a venir abajo en el kilómetro 18, bajo ritmo a ver que tal. Me despido de manoli antes de la media maratón, le doy las gracias por su compañía, me ha venido muy bien para no ir tan pendiente de los ritmos pero... tiene que irse. Paso la media maratón en 2h14', chungo, peor incluso que el año anterior, aunque es cierto que voy mejor de piernas. No tengo ninguna molestia muscular, salvo que he colocado el chip demasiado apretado y me duele el empeine. Ya me pasó lo mismo en la animal trail pero si me paro y lo coloco de nuevo mal puede ser peor, así que si la molestia no va a más no voy a parar. Vuelvo a estar sola y no pienso en la meta en el kilómetro 42, sino que en el 30 voy a encontrarme con Anita y que me acompañará hasta la meta. Vamos... como si fuera ella la que va a correr por mi. jejeje De esos kilómetros recuerdo ir absorta en mis pensamientos cuando de pronto se cuela una conversación '... si de aquí hasta Gran plaza va picando hacia arriba, una vez allí estás en el punto más alto de la maratón y ya dejarse llevar hasta la meta.', cualquiera que hubiera escuchado la conversación podría pensarse que está hablando del recorrido de una carrera de montaña. Amos hombre!! que estamos en Sevilla. Se-vi-lla, joder!! que hay menos cuestas que en La Línea de la Concepción. Aiss... lo cierto es que en ese tramo desde el CC Los Arcos hasta la Gran Plaza me está costando, me concentro y tiro adelante.

En Eduardo Dato me coge el globo de las 4h30, más o menos un kilómetro más tarde que el año pasado... voy mal. Ciertamente esperaba que eso sucedería de un momento a otro, aunque creí que me afectaría más. Se ve que me ha impactado más escuchar a Gaizka que desde la bicicleta me va animando y me quedo con... Ya te queda menos de la mitad, vamos campeona!!!. Con la mano le muestro 4 dedos... no lo pilla... 'Me quedan 4 kilómetros para encontrarme con Anita!!! jejeje. Me da alegría saber que voy a encontrar la meta ficticia en breve, pero llevo viendo tiempos por kilómetro demasiado elevados y comento... Uff... voy a reventarle la rodilla. La respuesta es clara y concisa... 'Te quieres callar y seguir corriendo, ostias!!!'. Jajajajaja ¡Viva la motivación!

Parece que me voy recuperando, según Gaizka llevo hasta mejor cara, aunque estoy haciendo un movimiento raro con el pie izquierdo (prefiero no saber desde cuando...) . Me molesta por el chip e inevitablemente hago extraños a la hora de correr. Sin darme cuenta voy además acortando la zancada y las piernas se van engarrotando en un paso nada cómodo, así que de vez en cuando, corro levantando talones y rodillas por indicación del ciclista que llevo pegado al costado hace ya unos cuantos kilómetros :D Ya estoy en la Palmera y ahora es Higinio el que está de nuevo con la bici siguiendo mi paso, intenta convencerme de que voy estupenda, se que no es así pero me anima. A lo lejos veo la figura de Anita, y conforme me acerco veo que tiene cara de nerviecillos y emoción,... no puedo más que sonreir. A mi no me quedan ya nervios de esos... y la primera frase que acierto a decirle a Ana cuando me pregunta es 'Que duro es esto Anica' jejeje. A pesar de todo mi cabeza ha comprendido que mis piernas están mal, es lo que hay y hay que tirar... o quizás sea al revés, y son mis piernas las que han comprendido que mi cabeza no cederá y que han de continuar... Sea como fuere tiro adelante. Siento la emoción de Ana corriendo por las calles cuando la gente nos anima, mientras me va asistiendo y yo encantada de tenerla al lado, aunque no estoy para mucha conversación, voy mejor, pero eso no significa que vaya bien. Al otro lado tengo a Gaizka que no deja de repetir cuando llevo mal o bien el paso y a mi derecha, Anica, se va riendo porque sabe que en algún momento ladraré, y... no se equivoca. Se que agradeceré todas sus indicaciones cuando llegue a meta pero ahora... ahora solo quiero ahogarlo!! Uff... me recuerda momentos de la Contrarreloj Al-Andalus, él sigue estando en la parte de asistencia pero yo ahora estoy al otro lado.

Los kilómetros van pasando pero quizás un poco más lentos de lo que yo esperaba... puff... y ahora en vez de seguir la Avenida de La Palmera recta nos desvían por República Argentina. ¿Por qué me mosquea ésto si al final vayamos por donde vayamos los kilómetros van a ser los mismos? Ciertamente... no lo se. Sigo teniendo fuerzas para quejarme... 'que coñazo de tía soy', pienso. Sigo adelante, kilómetro 35. No se en que momento de la conversación alguien me pregunta si me he tomado algún gel de los que llevo, a lo que a mi se me ocurre contestar 'No. Pero de todas formas para lo que queda ya...'. No me dejan ni terminar la frase, y escucho en estereo con palabras parecidas: 'Jodeeeeeer, tomatelo!! aún te quedan muchos kilómetros hasta la meta!!! '. Ninguno de los dos lo saben pero desde el cariño... menudo jarro de agua fría, capullines!! Creo que fue lo que me hizo reaccionar, eso y el gel que no pude más que tomarlo :P. A partir de ahí voy a mejor ritmo, no hay más que ver los parciales: del kilómetro 33 hasta el 37 lo hago en 3 minutos más que del 38 al 42. De hecho si no fuera porque he salido con la cara un tanto chunga en la foto podría decirse que hasta voy bien, la diferencia está en que ya me he creido eso de que voy a terminar la maratón corriendo.


kilómetro 36 y pico, aparece David B. con la bici, que sorpresón!!! A éste si que es verdad que no me lo esperaba. Jolín, cuanta gente acompañándome. Me siento muy querida, no merezco tanto, pero lo cierto es que fue la gasolina que me llevó a meta, el apoyo y también la paciencia de todos los que allí estuvieron. Desde este momento hasta meta voy genial, me he dado una buena paliza pero pensé que las piernas dolerían más. David va soltando bromas y a nuestro paso dejamos a un montón de gente atrás que va ya andando por diversas causas, son los conocidos como 'cadáveres' y yo... yo sigo corriendo!!

Sonrisa de 39 kilómetros

Ya queda poco, poquísimo: puente de la Barqueta, Isla Mágica, el Barceló, Parque del Alamillo y por fin se avista a lo lejos el Estadio de la Cartuja. Gaizka hace un ratín que se ha ido e intento que Ana haga lo propio pero llega conmigo hasta casi la puerta sur. Gracias Anita!! Todo un placer compartir contigo los últimos kilómetros de la maratón, de otra forma... no te habría visto el pelo!! A ver si el año que viene te da la tontería de querer correr la maratón ;)

Estoy dentro, y paso bastante entera por meta 4h40'22". Antes de pasar por el arco no puedo más que tirarles un beso a toda 'la banda' que me espera en las gradas. Uff... la palabra es emoción. Ya dentro el chip me lo tiene que quitar una de las voluntarias. El empeine lo tengo bastante jodido, pero en esos momentos no me importa demasiado, recojo la mochila en el guardarropas. Una vez dentro me vengo abajo y me echo a llorar, veo a Pablo, que me ha pillado in fraganti, pero él está igual, nos despedimos y me quedo sola de nuevo. Estiro durante un buen rato y me voy para las duchas, que bien sienta el agua calentita.



La organización ha estado genial, no ha faltado de nada, muchos voluntarios, muchos avituallamientos, todos los puntos kilométricos y por supuesto la animación de la gente.

La maratón es todo un mundo, para mi ha sido una mezcla de sensaciones de todo tipo, y con efecto de larga duración, en cualquier caso muy recomendable. Eso si... la frase de la semana que más me he repetido ha sido... 'He corrido una maratón... dioooss he corrido una maratón!!!' :D

Ha sido brutal. En las carreras de montaña se pasa uno muchas más horas andando y corriendo, vas más solo porque participa menos gente y se suele coincidir durante el recorrido con pocos o ningún corredor, pero el entorno suele ser tan espectacular que te inunda todos los sentidos, de forma que aunque físicamente se hace un montón de esfuerzo, la cabeza sufre menos. En la maratón, según mi experiencia, aunque he estado todo el rato rodeada de gente, he estado más pendiente de la carrera en si, ritmos, velocidad, sensaciones... es como que vas más pendiente de tí mismo, para lo bueno y para lo malo, claro. Aún no se muy bien donde ubicar todo lo que he sentido, supongo que tambien por ser la primera que corro, pero es cierto que ha sido la primera carrera en la que nada más llegar a meta me he emocionado e incluso una vez fuera del estadio no pude evitar seguir llorando por lo que me había costado llegar, más por culpa de la cabeza que por las piernas en sí.

Menos mal que sois muchos los que habéis estado ahí apoyándome.
Gracias a todos por estar ahí de alguna forma. ;)

- Cómo estás?... - Pos anda que tu!!

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Cuando una empieza en el mundillo del correr sobre todo se centra en como entrenar más y mejor. Estos dos últimos meses he estado ampliando el volumen de entrenamientos y he llegado a hacer casi 70 km corriendo a la semana. Contenta porque mi cuerpo puede con eso y sorprendida por el mismo motivo y porque además noto que estoy asimilando estupendamente.

Hace un par de semanas venía pensando en la semana de la maratón, una semana totalmente distinta al resto de semanas dentro del plan de entrenamiento. Bajada brutal de volumen y concentrado en su mayoría en una sola tirada, la de la carrera. En webs que hablan acerca del tema del entrenamiento del maratón siempre he visto que, cuando hablan de la recta final, lo enfocan sobre todo hacia la alimentación durante los días previos y al correcto descanso de los músculos, pero en ninguna te hablan de las sensaciones y emociones que 'sufres'de esa semana.

Vamos con los antecedentes... El sábado fue el último día que corrí, el domingo me tocó viajar y además me notaba como si me estuviera resfriando, así que no entrené. Llegados a este punto una ya sabe que la suerte está echada, es como que ya se ha hecho todo lo posible y, una siente, que la siguiente semana es 'cascarón de huevo'. Pues bien, no es así, son días que adquieren protagonismo porque se agolpan muchas sensaciones y emociones distintas, en su mayor parte debidas a que todo es nuevo para una:

- Por un lado, sabes que entrenar menos es lo correcto, pero... no lo has probado nunca y no sabes como reaccionará tu organismo, así que dudas si te irá bien a ti en concreto. Sólo la experiencia hará que si hay errores la siguiente vez no se repitan, pero la novatada hay que pagarla.

- Por otra parte tienes miedo a lesionarte, en mi caso no sería la primera vez que pego un tropezón y voy al suelo.

- El tiempo, no es que si dan lluvia, como es el caso, no vayas a ir a la maratón, pero si llueve es una jodienda, así que mejor ir haciéndose a la idea.

- He tenido muy buenas sensaciones al entrenar en las semanas previas a la del maratón y... como que no quiero correr mucho más por si acaso tengo malas sensaciones. Supongo que en el fondo lo que temo es descubrir algo que a última hora me haga dudar de que no estoy todo lo preparada que pienso. Es absurdo, tener miedo a la posibilidad de tener miedo, pero... ahí está.

- Luego... estás muy pendiente de todo a tu alrededor y lo suyo es relajarse, no magnificar tanto la competición y disfrutar de esta semana en la que se toma un descanso para coger impulso.

Todas estas sensaciones no es que estén permanentemente en la cabeza sino más bien que están como en el aire. Y menos mal que he venido siguiendo un plan de entrenamiento que me respalda y me da seguridad para creer que terminaré la maratón sin problema, más lenta o más rápida, pero sin problema, que de no ser así no se como estaría ahora.

Ahora al lío... Ayer lunes acudí al masajista para que me descargara las piernas y tampoco corrí, y hoy... hoy ya empiezo a notar los efectos de la inactividad, vamos que ya estoy que me subo por las paredes. Me he ido media hora a correr, que era lo que tocaba y aunque me he sentido bien, algo pesadas las piernas, pero bien, la cosa no ha mejorado mucho.

Estoy acostumbrada a entrenar cada día y soltar mucha energía, no a acumularla. Los síntomas a veces son la hiperactividad y otras veces las ganas de buscar gresca con todo aquel que se acerca. Lo de la hiperactividad, bueno, vale... no es mi naturaleza pero lo peor que puede pasar es que ponga un poquito nervioso al personal de alrededor. Ahora, lo de ir de frente y por el carril de la izquierda lo llevo peor, vamos! que compré fichas para los coches de choque y me han durao toda la tarde... que barbaridad como está el patio Sres.!!! Hablo demasiado, luego... termino metiendo la pata demasiado, ya sea con razón o sin ella.

Así que el título de esta entrada me viene que ni al pelo...

- Cómo estás?
- Pos anda que tu!!


En fin, que espero hacerme pronto con la situación y poder disfrutar del buen rollo de estar más activa de lo normal.

Las carreras populares de 2010. Parte 3

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Carrera Popular Alcalá Panadera
Eran ya muchas carreras y en alguna tenía que tocar... fue en la Panadera cuando mi regla quiso hacer su aparición estelar, así que sabía que tocaba fastidiarse. Además con todos los síntomas físicos, yo estaba de morros, así que en la carrera en la que nos dimos cita un montón de chicas del club, yo no tenía ganas de equipo :( Sosa, sosa, sosa.

Manoli, Eli y Valle llegaron cuando Julia y yo estábamos ya calentando, así que tampoco pudimos hablar mucho. Una vez en carrera me doy cuenta que nada más salir nos desvían hacia la derecha... Toma... candela, nada más empezar nos meten una cuesta más en el recorrido. Cuando entramos en las calles del pueblo nos encontramos a Eva y David, que han salido a animarnos, que alegría da! También están los padres de Eli que jalean cada vez que ven una camiseta rosa... jejeje que bien!

A mitad de la carrera, cuando ya hemos dejado el centro del pueblo y nos adentramos en las urbanizaciones que nos darán paso al campo, me dan alcance Julia y Valle. Las aguanto un poco pero no puedo seguirles el paso, conforme va pasando el tiempo voy más acalorada y sudando como si me hubieran echado un cubo de agua, así que las dejo ir y en la última parte de la carrera las pierdo de vista.

En la Panadera de 2009 tenía liebre y fui la mar de bien, hasta salí en el periódico una foto grande y a todo color jejejeje. Este año hizo un día espléndido, el campo estaba precioso y el cambio de recorrido hizo que la carrera fuera un pelín más dura pero más bonita.

Se me olvidó la cinta del pulsómetro así que sólo pude medir el tiempo, y la verdad no sé si me vino hasta bien, ya que de la otra manera hubiera ido todo el rato pensando en que tenía las pulsaciones mas altas de lo habitual. 01:31:22 para una distancia de 15 kms, 20 segundos menos que en 2009... algo es algo.

Con la panadera termino el repaso de carreras populares de 2010, uff... parecía que no tenía fin, aunque he de añadir alguna cosilla más...

Algunas veces por lo que escribo, sobre todo en este tipo de carreras, puede parecer que me castigo o que me gusta sufrir 'innecesariamente', al ir depués de otra salida o teniendo las piernas cansadas de alguna otra carrera más dura. Para la mayoría de corredores ir a una carrera significa ir preparado para competir en esa carrera y el objetivo no es otro que el de exprimirse para mejorar su marca. Yo no sufro ni más ni menos que otro corredor, sólo que lo hago de forma diferente, porque mi objetivo es distinto. Dejo a un lado lo de conseguir mejores marcas en pos de realizar entrenamientos más orientados al ultrafondo, que es lo que más me llama la atención por ahora. Es tedioso, cada vez que otro corredor te dice que estás loco, tener que explicarle que tu objetivo no es el mismo que el suyo y bla bla bla... así que dejo que me tachen de 'loca' también los 'entendidos' en la materia :P... Pero lo cierto es que Ande yo caliente, buena sombra me cobije... o puede que no fuera así.

Aún teniendo claro el planteamiento y el objetivo, aún con todo, no es fácil ir a carreras y sólo entrenar. En el momento que te pones el dorsal te transformas. Que le digan a alguien que vaya a una carrera llena de gente y de corredores que no compita dentro de sus posibilidades... já. Normalmente das todo lo que puedes dar, claro está que eso no significa que hagas mejores marcas, pero si que te vas a exprimir más, todo lo que puedas. Este ha sido mi caso y ha provocado que me descuadraran los entrenamientos, debido a que el cuerpo tarda más en recuperarse. Necesitaba echar la vista atrás y hacer una recopilación de lo que había hecho, ya que la sensación que tenía es la de no rendir o no estar entrenando lo suficiente.

Así que, después de la frustración inicial, creo que el principal problema ha sido el desorden en los entrenamientos y la participación en demasiadas carreras, aunque todo cuenta.

Ponerlo todo por escrito me ha ayudado a ver las cosas grises en vez de negras. No estoy tan mal como yo pensaba, sólo necesito reubicar entrenamientos que me lleven a correr la maratón de Sevilla, a la que voy con la única intención de terminarla dentro del tiempo y hacerlo corriendo, claro está.