El 'después de'...
La madrugada en que finalizó la Ecotrail nos acostamos a las 4:00 am, con el nuevo horario de verano ya adaptado. Me dolían las piernas, aunque no sé muy bien por qué :P jejeje La noche la pasé en duermevela y cada vez que me movía notaba mis piernas quejarse. Por la mañana, amanecí a las 10:30 u 11, aún con el cuerpo descolocado. Todos estábamos con una sonrisa de oreja a oreja, aunque no habíamos descansado mucho. Pues nada, otra vez a patear París, nos quedaba por allí aún un día y había que aprovecharlo. He de confesar que en el metro iba buscando todas las escaleras mecánicas... lo peor bajar escaleras, que barbaridad!!
No me había dado cuenta pero andaba en las nubes, creemos que después de tamaño esfuerzo con unas cuantas horas es suficiente para volver a la normalidad. No es así. Tu cuerpo necesita descansar y asimilar, pero la mente más. Era cansancio y descoloque, pero sobre todo mezclado con satisfacción, alegría y estupor lo que te hace estar en una nube. Eso es lo que me ha tenido aislada del exterior durante por lo menos un par de semanas... como he disfrutado de esa sensación, como si las cosas de fuera poco importaran o se relativizaran.
Había pasado un mes muy chungo, la antesala de la Ecotrail fue un tanto inhóspita, lo pasé bastante mal, estaba como si se me hubiera muerto alguien y puede ser que en el fondo haya sido algo parecido. Esperar una derrota en el 'campo de batalla' y encontrarme con ésto fue... alucinante.
A la vuelta a España me encontré muchas caras de alegría, de sorpresa, de satisfacción, y palabras... las que más escuché fueron 'loca' o 'locura'. Para mi eso no es más que el reflejo, sin ánimo de ofender a nadie, de la ignorancia de la persona que lo dice.
Y digo yo... no es acaso una locura saber que vamos a pasar la mayor parte de nuestras vidas trabajando? Y lo de hipotecarse... ¿eso tampoco es una locura? o vivir toda la vida sin conocer otras ciudades, reducir nuestro mundo al barrio en el que vivimos, ¿no es eso de locos?...
Un martes cualquiera...
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| Cartel de la prueba |
A menos de 4 días de la carrera, escribo esta entrada que se publicará justo en el cierre de la meta de la Ecotrail. Y la escribo más por la necesidad de desahogarme que por lo que puedan aportar mis palabras.
Parece que he salido del agujero de malestar físico en el que me metí después de la maratón y que tuvo su punto álgido después de la caida del Trail de Cabo de Gata. Parece que físicamente estoy mejor, incluso algo más relajada de mente, no he podido entrenar mucho, por lo que tampoco tengo mucho que perder, por ahora tan sólo los nervios típicos ante lo que se avecina. Se podría decir que desde que terminó la maratón el sentimiento ha sido como que mis entrenamientos estaban siendo manipulados por algo que yo no podía controlar. Ahora pienso que quizás mi cuerpo me estaba hablando y me decía 'Nena!! Para!!', aunque tardé demasiado en darme cuenta.
No tengo pasado deportivo y me estoy metiendo en cosas demasiado grandes. No es que no pueda llevarlas a cabo, no me refiero a eso, es sólo que he de respetar los tiempos de recuperación, que esto no es "2+2=4" y que por muchas cuentas de kilómetros, pruebas y horas de entrenamiento que se hagan, los tiempos de recuperación los marca tu cuerpo.
Ya llevo un par de días nerviosa con la Ecotrail, mi intención después de la maratón era recuperarme sin hacer nada en una semana, tal y como hice, y empezar a cargar de nuevo. Por supuesto, no esperaba encontrarme muchos de los sucesos que han acontecido y que han impedido que 'vuelva a la carga'. Hace un mes me sentía preparada para comerme los kilómetros que me pusieran por delante, y hoy dudo si llegaré a divisar siquiera a lo lejos la Torre Eiffel en la Ecotrail.
Al final todo depende de con qué ojos veamos las cosas y me toca ver el lado positivo a este parón; creer con absoluta certeza que se corre con la cabeza y no con las piernas. Y al menos, mis cuerpo irá descansado y espero que la mente relajada.
Estas dos últimas semanas las he dedicado a recuperarme y posteriormente a intentar coger de nuevo el hábito de correr. No he seguido ningún plan de entrenamiento, sino que he salido a correr y punto, sin grandes excesos ¿Para qué? al haber estado enferma y no poder subir al volumen de entrenamientos que me habría gustado, habría supuesto un esfuerzo innecesario del que mi cuerpo necesitaría más tiempo de lo normal en recuperarse. Así que opté por la vía del descanso (si no puedes con el enemigo... únete a él): empezar por darle una tregua al cuerpo, para una vez recuperada empezar de nuevo a correr, pero sin cansarme mucho. No me conozco bien mi cuerpo en ciertas tesituras, no soy una experta en planes de entrenamiento, no manejo bien los tiempos óptimos de carga/recuperación y pueden pasar dos cosas: o bien he descansado demasiado y mi cuerpo no rendirá lo mismo en la carrera, o bien, el descanso hace que mi cuerpo absorva sin problemas (que no sin esfuerzo) todos esos kilómetros sin acusar la fatiga de entrenamientos duros en el periodo de entrenamiento más próximo a la competición.
Otra preocupación que tengo son las zapatillas, me han dado problemas en otras ocasiones, no termino de hacerme a ellas del todo. Ya veremos...
Durante estas semanas por mi cabeza han pasado un montón de cosas y entre ellas he llegado a pensar no ir a la carrera. A día de hoy por más que lo pienso no me salen los cálculos, los controles de tiempo están muy ajustados, me encantaría subir a ese primer piso de la Torre Eiffel, pero creo que lo voy a tener complicado... y con esta reflexión no creo que sea pesimista sino más bien realista. Aún así estoy animada y tengo ganas de correrla, y eso es lo importante.
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| Recorrido de la EcoTrail (En rojo los 80 km) |
En cualquier caso me llevo como siempre la mochila repleta de ánimo, besos, abrazos de todo el mundo, gente magnífica que me acompañará durante todo el recorrido.
Nos veremos a la vuelta ;)
Rocambolesco pre-EcoTrail de Paris
Todo aquello que es susceptible de empeorar, empeorará.
Esto estaría muy bien saberlo, siempre y cuando pudiéramos preveer cuan feas pueden ponerse las cosas. El problema es que a priori uno nunca lo sabe. Pero empecemos por el principio...
Después del subidón de la maratón, vino el bajón. No sólo porque debía descansar para recuperar, sino porque vino acompañado de un buen resfriado, así que cautela ante una posible bajada de defensas. No pude hacer nada de deporte en una semana y lo siguiente que hice fue calzarme las zapatillas para correr dos dias seguidos por el monte con desnivel pero nada técnicas. Las sensaciones fueron buenas, disfruté y me notaba fuerte. Me tiré haciendo poco o nada durante dos semanas, tan sólo los fines de semana he ido haciendo algo más. He de decir que algunas de las tiradas con bastante calidad, tiradas que me hacían ver que estaba bastante fuerte y con eso, contenta. Al margen de todo esto, he de decir que me encontraba en tensión por un asunto que tenía en la cabeza y cuya solución no dependia de mí, es más, la única solución era esperar... No es que yo sea una persona nerviosa, ni que me tome las cosas a la tremenda, pero tampoco soy de piedra y por algún lado tenía que salir la cosa... el sueño. Me tiré dos o tres semanas durmiendo poco y sin descansar demasiado. Cómo será la cosa que durmiendo pillé una mala postura que pasó de ser un pequeño dolorcito en el cuello a dolerme hasta el codo.
El jueves de la semana del Trail de Cabo de Gata me acerqué por el río para coger un rato la piragua. Hacía tiempo que no lo iba y me notaba más insegura de la cuenta, aún así tenía ganas de salir a palear por el río, relaja muchísimo. Mi compi Julia tiró adelante porque yo tenía que arreglar unas cosas antes. Cuando fui a coger la piragua no estaba la que suelo coger cuando salgo así que cogí otra cualquiera del mismo tipo, aunque vi que la parte de la barriga la tenía más en forma de huso, por lo que la estabilidad sería menor... en esos momentos no sabía cuanta razón tenía. Fue meterme en el agua y notar que me tambaleaba más de la cuenta, no era capaz de hacerme con el timón así que después de 10 minutos con tiras y aflojas decidí que era mejor volver al club. De repente me vi en el agua y la piragua dada la vuelta. La palabra es estupefacta, pensé... 'No es verdad que me he caido' jo-der. Pues si, estaba casi en el medio de la dársena del Guadalquivir en Sevilla, en pleno mes de febrero y con una piragua que pesaba como sus mulas. Cuando reaccioné una cosa tenía clara: tenía que arrimarme a la orilla opuesta a la del club ya que a la altura donde estaba yo, en esa orilla, lo que había eran juncos, así que no podría volver a montarme. Una vez que tuve claro como iba a proceder intenté darle la vuelta a la piragua... no pude. La fui arrastrando unos metros bocabajo pero la cosa no funcionaba demasiado bien, así que intenté darle la vuelta una vez más y esta vez si que lo conseguí. Claro que ya se había llenado bastante, así que me costó llegar a la orilla. Allí había tres chavales que me ayudaron a subirla y a vaciarla de agua, fueron muy amables, pero creo que lo fliparon un poco cuando me vieron salir del agua.
Como es de suponer estaba empapada y la única opción viable la de volver a montarme en la piragua y palear hasta el club. Podría caerme otra vez, pero si sucedía ya tenía el plan, así que dejé los pensamientos negativos a un lado y me concentré en palear sin tambalearme mucho. Al fin lo logré y en cuanto llegué al club me dí una ducha caliente.
Todo el mundo al que le cuento esto lo primero que dice es... 'En el rio??? que asco!!. Señal de que no tienen ni idea de que cuando te pasa algo así lo que menos te importa es la mierda que tiene el agua, te lo puedo asegurar. De hecho yo andaba pensando que seguro aquello iba a suponer resfriarme para la próxima carrera.
Esto fue el jueves y el domingo de esa misma semana me pegaba un buen cepazo nada más empezar la carrera. El lunes fui a trabajar con la cara de otra, me encontraba fatal y por la tarde tuve que meterme en cama con algo de fiebre y la barriga descompuesta (... pues mira tu que bien!!). Lo que sigue de semana ha tenido tintes agridulces, lo bueno ha sido muy bueno y lo malo, peor. Y saco aquí mi lado más femenino para quejarme de todas las heridas y magulladuras que tengo en el cuerpo, que parece que me ha pasado por encima un camión, lechesss!!
Si a todo esto le unimos que las veces que he salido a entrenar no he tenido buenas sensaciones, que físicamente dejo mucho que desear y que la lluvia no ha dado tregua en todo el fin de semana... es comprensible que ahora mismo me encuentre más tristona de la cuenta.
Poco puedo hacer de cara a la EcoTrail del 27 de marzo por aumentar volumen y conseguir la forma que tenía antes de la maratón. He determinado que ahora la única opción es intentar volver a coger hábito de correr dias alternos y no mucho rato, cuidar el descanso y la alimentación, que no ha sido adecuada esta semana por culpa de mi estómago, y esperar a que sea suficiente para 'calentar' de nuevo estas piernecitas.
Son sólo sensaciones, me digo, pero se que no es del todo cierto. A ver si puede ser que la espiral en la que me he metido tome sentido contrario y empice a ir hacía arriba.
Me meto en cama con la firme idea de que el día de mañana será mucho mejor y si no lo es, al menos mi ánimo será mejor. ;)
PD- ¿he dicho que estoy resfriada y que me tiene que bajar la regla? jajajaja
Llegó el acuerdo, y con él... la calma y el disfrute.
No me gusta escribir con prisas, no me gusta escribir para salir del paso o por tenerlo todo apuntado sin más. Escribir es otra forma de volver a vivir momentos que tan rápido pasan durante las carreras y que al ponerlos por escrito se van estirando en el tiempo, se viven más lentos, se comprenden mejor, se interiorizan y sirven de deleite por segunda vez. Aquí es realmente donde te das cuenta de qué es lo que ha pasado.
Después de La Sagra volví a los entrenamientos con más ganas si cabe... por esta fecha ya habíamos establecido que nuestro objetivo de 2011 iban a ser los 101 de Ronda a pie y si era posible, iríamos por equipos. Yo volví de la Sagra tocada, sabiendo que en el verano había mejorado pero que para cierto tipo de carreras aún no era suficiente. Me había planteado como objetivo terminar en tiempo una prueba de ultrafondo cuando hacía poco no era ni una corredora popular, ¿estaba loca??? seguramente no... o al menos no por este motivo.
En medio de toda esa vorágine, Eli mandó un correillo sobre un ultrafondista que comentaba sus entrenamientos semanales para una prueba de 100kms. Copió y pegó sin explicar más nada, Yo por mi parte lo interpreté a mi manera, me fue directo al alma. Respondí al correo plasmando todas las cosas que teníamos en contra y a favor para este tipo de pruebas y me sirvió para llegar a la conclusión de que la casa no había que empezarla por el tejado..., que la ilusión no debe faltar pero que hay que empezar a entrenar desde abajo para ir aumentando y sólo el tiempo diría si podríamos seguir adelante con el objetivo o no. No está mal leer sobre el ultrafondo y entrenamientos que siguen corredores más experimentados, pero para mi no dejaba de ser sólo el horizonte que esperaba encontrar en un futuro si seguía en la misma línea de entreno.
Al final, después de mucho darle vueltas llegué a un acuerdo conmigo misma: seguiría entrenando para seguir mejorándo pero planteándome no volver a hacer pruebas que fueran inalcanzables con los entrenamientos que preveía hasta el momento de la prueba.
Con este acuerdo me relajé, aunque sabía que tenía la inscripción a Jarapalos a la vuelta de la esquina y el ánimo quizás no fuera suficiente para atreverme este año con ella...
Fantasmas aparte seguí entrenando con la ilusión de que la próxima carrera era la de la mujer y ahí iba a disfrutar mucho. Me relajé y los entrenamientos empezaron a ir cada vez mejor. Cuando salía sola era capaz de hacer tiradas más largas sin apenas sufrimiento y los martes en Alcalá empecé a pegarme a Eva como una lapa. Esto me fue dando más confianza, Eva iba a un ritmo cómodo para ella y aunque para mi suponía el mismo esfuerzo que una competición, estaba pletórica sabiendo que había podido seguirla, junto con Dani y Fernando. Recuerdo los entrenamientos con una sonrisa en los labios, Eva tirando fresca como una lechuga, los 3 por detrás con la lengua fuera y preguntando... ¿a cuanto vamos ahora mismo? A 5 min el km o algo menos. Y ese Fernando quejándose... No hombre, no puede ser que vayamos a estos ritmos por estos terrenos y estas cuestas!! pero en el fondo disfrutando como todos de aguantar corriendo.
Lo mejor las caras de sorpresa de los compis de entrenamiento al comprobar mis avances y las felicitaciones cuando nos juntábamos todos una vez finalizado el entrenamiento.
Lo que espero seguir sientiendo... la sensación de ir corriendo a lo más que le dan a una las piernas, bajar un pelín el ritmo para enfilar una cuesta y darte cuenta de que aún en la cuesta las piernas van de lujo y que puedes acelerar, sensación ALUCINANTE.
Por ahora estas sensaciones las tengo cuando mis piernas quieren, así que en las carreras estoy a expensas de lo que ellas digan, el siguiente paso será aprender a correr dándolo todo aún teniendo un día malo. Cómo o cuándo aparecerá es como el resto de cosas que han ido aconteciendo un misterio que se me desvelará a su debido tiempo. ;)
En algo más de dos semanas... la Sagra.
Ya es hora de pensar en la próxima carrera, está a la vuelta de la esquina. Pienso en ella con ganas y con ilusión ya que hace mucho que no hago montaña, este año ni siquiera he podido encajar la ruta por Pirineos que viene siendo habitual en mis vacaciones de verano desde hace un par de años.
No he dejado de entrenar en todo el verano, a pesar del trabajo, a pesar del calor, a pesar del poco tiempo para nada, pero no puedo evitar pensar que la Animal Trail fue mi última incursión en la montaña, y eso fue en mayo. Desde entonces hasta la fecha todo lo que he entrenado ha sido por ciudad, incluyendo series, o en Alcalá, que aunque practicamos algunas cuestas técnicas la mayoría es pista; con cuestas, pero pista.
Estoy contenta con los entrenamientos ya que he mejorado bastante pero por otra parte no puedo evitar pensar que La Sagra es una carrera dura y que además discurre entre los 1.200 y 2.300 metros, así que me hace pensar que los entrenamientos quizás no serán suficientes.
Mi intención por encima de otras cosas en las carreras es DISFRUTAR. No tengo miedo, ni mucho menos, la voy a pillar con muchas ganas pero tengo esa dicotomía. Me encantaría comprobar que estoy mejor que en la pasada temporada, sería un gran subidón entrar en tiempo en la carrera, pero para comprobar esto tendré que esperar al día 11 de septiembre ;)
Parada y vista atrás.
2010 está siendo para mi el año de las carreras de montaña, pruebas que son muy exigentes y que aunque todavía me quedan grandes me llenan un montón, disfruto como una enana.
La primera prueba oficial de este tipo fue el Trail de los Guájares, allá por el 21 de febrero, la última en la que he participado la Arnoko, VI Mendi Lasterketa, el 06 de Junio. Entre medias ha habido muchas pruebas, he intentado no perderme ni una, pero siendo crítica conmigo misma en los resultados tengo un suspenso. He adquirido mucho fondo, fuerza y resistencia y cierto es que he terminado todas las pruebas, pero las más exigentes fuera de tiempo.
De todas las cosas que había probado, carreras de asfalto, travesías, rutas de montaña y carreras de montaña, donde más me apetecía meterme es en estas últimas, así que me propuse participar en todas las que pudiera. Ciertamente así lo he hecho, no he faltado a ninguna de las que han caido por mis manos, en el club me he ganado comentarios del tipo... aquí está la niña de las carreras imposibles'. He sufrido mucho, pero más he disfrutado.
A día de hoy veo que me encantan las pruebas de montaña, las carreras de montaña, pero que aunque he mejorado mucho aún no estoy preparada para según que pruebas. En esta disciplina no hay carreritas populares, y todo el mundo que acude a estas pruebas está muy preparado. Así que ya no es cuestión de probar y coger fondo, ahora quiero entrenar teniendo en cuenta que me gustaría mejorar en las carreras de montaña. No quiero marcas, no me importa llegar la última, pero si adquirir la capacidad de entrar en tiempo sin ningún problema.
El verano pinta tranquilo y la próxima carrera en la que me he propuesto participar es en La Sagra, el 11 de septiembre. Prueba si cabe, más exigente que el resto, no por número de kilómetros sino porque se corre a más altura y además con pocas subidas pero de vértigo.
En este punto y con un objetivo claro a la vista mi intención es seguir los entrenamientos marcados de la forma más seria posible, sufriendo un poco más pero sin dejar de disfrutar ;)
No ha sido fácil llegar hasta aquí, han sido muchas idas y venidas hasta que han encajado las piezas, pero aquí estoy, con las ideas claras y totalmente compuesta!!, al menos hasta nueva orden, jejeje.
Lunes negro
Después del buen sabor de boca del fin de semana el lunes me levanto con malestar general. Me tomo la temperatura y son apenas unas décimas por lo que decido tomarme algo para aliviar el malestar y decido ir al curro en bus. Cuando llego allí parece que me encuentro mejor pero conforme van pasando las horas voy decayendo hasta que decido irme a casa porque allí no podía hacer otra cosa nada más que enredar. Me voy durmiendo en el bus de vuelta a casa y una vez allí voy directa a la cama, ya comeré después. Tengo muchas llamadas perdidas en el móvil, 'Vaya, parece que todo el mundo se ha puesto de acuerdo.' En concreto hay una llamada que me escama por la hora, a las 17h de mi madre, efectivamente son malas noticias, muy malas noticias. He de colgar, sigo con fiebre y la cabeza como un bombo necesita procesar la información. Muchas sensaciones: tristeza, sorpresa, abatimiento, rabia contenida, dolor, todas ya conocidas y que aún hoy al recordarlas hacen escapar alguna lágrima.
Paso varios días envuelta entre dolor, pena y malestar por culpa de la dichosa fiebre, lo vivo todo como flotando.
La vida... que puta es.
Ese beso entrengado al aire...
... es para ti.
Por lo que fuiste y por lo que sigues siendo en nosotros, donde quiera que estés... muacks!!!
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2009 lo empecé huyendo... 2010 lo he comenzado corriendo!
Mucho distan hoy mis hábitos deportivos de lo que eran cuando empecé a escribir este blog y mucho dista lo que ha sido 2009 de lo que yo pensé que sería. Intento en estos días hacer un balance de todas las cosas que se han ido sucediendo, no por ser las fechas que son sino más bien porque tengo vacaciones y más tiempo libre ;).
Comencé con el deporte, concretamente con la natación, por problemas de espalda, y encontré un gran aliado para alcanzar algo de paz interior después de ciertas vivencias difíciles que se fueron sucediendo y que me dejaron bastante tocada. Al menos durante el tiempo de los entrenamientos me concentraba únicamente en lo que estaba haciendo en ese momento (técnica, postura, cadencia, etc) y no pensaba en otras cosas. Por aquel entonces yo no entrenaba, eso era para expertos, yo ‘iba al gimnasio’. :-D
Empecé desde cero y aunque en ese momento andaba a otras y no me daba cuenta, fue un comienzo duro. Eso sí, puedo decir que siempre tuve la ilusión como gasolina para no perder la motivación, lo cual es muy importante y más al principio cuando todo es nuevo y uno no tiene experiencias vividas que le sirvan de referencia para saber lo que está bien o mal y el porqué de todas las transformaciones en cuerpo y mente que van sucediéndose. Ahora veo lo despistada que estaba, cuanto confundía las sensaciones, pero cuantas emociones…, fuertes sacudidas que le han dado la vuelta a mi mundo para hacerme sentir más y más viva.
Aunque lo importante no es dónde llegas sino todo lo que has vivido hasta llegar ahí, las metas conseguidas son muy importantes. En muy resumidas cuentas (ya digo que lo importante es el camino) 2009 ha supuesto para mí:
. Un gran manojo de carreras populares de entre 8 y 10 kilómetros
. 5 travesías de resistencia de kilometraje entre los 55 y 65 kms
. Travesía a nado de 1.500 metros
. Rutas de montaña por etapas y con la mochila a cuestas
. Iniciarme en las carreras de montaña participando en una media maratón y en un maratón alpino.
. carreras populares de mayor kilometraje 15 y 16 kms
. cross populares
. Y por último una media maratón.
La mayoría de todas estas pruebas ni siquiera las conocía a principios de 2009 porque yo… yo comenzaba en todo esto y todo eran dudas, dudas de mi capacidad para hacer ciertas cosas. Conforme fueron pasando los meses le perdí el miedo a los kilómetros y fui haciendo distintos tipos de pruebas y plantearme otras más a corto plazo, aún así dos grandes logros de este año para mi han sido: Primero, las travesías de resistencia para las que sólo tenía programado en mi cabeza entrenar y hacer alguna a final de año. Y segundo, la media maratón, yo planeaba que la primera la haría en 2010.
Ha sido un año de adaptación a los cambios que se han producido en mi vida, aunque ni de lejos tal y como yo hubiera podido esperar. Los cambios no son ni buenos ni malos, son cambios y lo que te descolocan por un lado se asienta por otro, el resultado sin duda positivo. Has sido un año como la luna, un año lleno… de todo tipo de vivencias. Ha sido un año increíble.
De una cara a otra de la moneda.
Cómo se pasa de una cara a otra de la moneda… eso mismo me pregunto yo cuando paro y veo lo que hay a mi alrededor, ¿de dónde ha salido todo esto?. No me reconozco en la que era hace apenas un par de años, fotos, costumbres y sobre todo en la cara de la gente que me rodea, su extrañeza y asombro, más aún si hace tiempo que no nos vemos.
Pues bien, hace unos años acontecieron sucesos que desencadenaron otros y cuyas consecuencias pusieron del revés todo mi mundo. La sensación era como la de estar dentro de una de esas bolita de cristal con nieve y que alguien la hubiera movido. Con el tiempo todo lo que andaba en el aire se posó, el escenario era el mismo, pero cosas se movieron del sitio, nada encajaba como antes y empecé a sentirlo antes siquiera de ser consciente de ello. A lo Macaco… toda acción provoca una reacción, que tiene una repercusión sobre algo, en este caso reaccioné y repercutió sobre mi forma de vida.
Con mis antecedentes nadie hubiera dicho que mi refugio sería el deporte con el que fui a dar de casualidad y que me fue atrapando poco a poco. Quiero aclarar que digo que fui a dar con él de casualidad porque aunque admiro desde siempre a los deportistas y es un gran sacrificio el que hacen aquellos que llevan practicándolo desde jóvenes o los que se dedican a ello de forma profesional, mi caso no es ni uno ni otro, es más, he descubierto que hay un cómodo término medio ya que siempre he (ad)mirado a aquellos que corren con anhelo y algo de envidia pensando que para ese tipo de cosas uno tiene que practicar desde pequeño, que me hubiera gustado probarlo pero que eso, con mi forma de vida, no iba a ser posible. y mira tu por donde… aquí estoy metida de lleno en el mundillo del deporte, con cuerpo y mente en mejor estado que nunca.
La salud es riqueza. La paz mental es felicidad.
Eso del deporte engancha, no?
Empecé comprando una bici de paseo, para más tarde empezar a correr, pasando por aficionarme a la natación, senderismo y ya tengo en mente comprarme una bici de montaña que eso de ir con una bici de paseo por carriles de tierra no es muy buena idea, es más ahora cuando salgo de viaje lo primero que hago es localizar una piscina o algún sitio para correr, además de ocupar parte de mi maleta con ropa técnica.
Ah! que no pase desapercibido el momentazo 'ropa técnica' y accesorios correspondientes según el deporte que practiques. Antes cuando yo era chica e íbamos a la montaña te ponías el jersey y los pantalones más viejos que tuvieras en el armario, y cuando ibas a hacer gimnasia, a correr, etc te ponías un chandal, que los había de muchos colores y estampados, de licra o de algodón, con cremallera o sin ella pero creo que poco más. Hoy en día hay un abanico muy amplio de ropa específica para cada tipo de deporte, ha habido una gran revolución con las grandes superficies que nos proporcionan tipos de ropa que antes sólo llevaban los deportistas de elite, seguramente por ser ellos los únicos que podían pagarla. Una vez dicho esto y como mujer que soy podrás imaginar que además de en mi cuerpo lo estoy notando en el tamaño de mi armario, el cual me ha amenazado con tirarme un cajón a la cabeza si meto una prenda nueva más.
La verdad es que cuando una empieza además de estár más perdía que una cabra en un garaje, no tiene ni calzado ni ropa en condiciones así que empiezas y cuando te das cuenta de que ete pica el gusanillo del deporte pues te compras las primreras zapatillas de correr, eso si, no las compras muy buenas del todo por si acaso decides dejar de hacer deporte justo el día después de comprartelas. En fin, que ya dejas de correr con las típicas zapatillas de vestir y ves que esto de utilizar calzado específico mola, ya no te dejas la suela a cada paso.
Si se te junta como he dicho antes que le das a la bicicleta, a la natación, a correr y al senderismo pues hasta que vas conociendo tu cuerpo poco a poco y descubres lo que necesitas o puedes necesitar según el caso pues... te cuesta, pero está mereciendo la pena.


