Le he declarado la guerra a mis piernas
Me niego a creer que mis piernas se quejen tanto, me niego a creer que no son capaces de correr ni dos días seguidos, así que... les he declarado la guerra.
Me debato entre las ganas de salir a correr y el miedo a una lesión en otra parte de mi cuerpo. La semana pasada apenas si pude salir, pero no hago nada más que darle vueltas al hecho de porqué me fallaron las piernas de esa manera y he llegado a la conclusión de que no lo se. Lo más probable es que como desde el accidente no salía a correr con tanta asiduidad y he empezado a correr directamente pues las tengo cargadas. Además los gemelos es una parte de mi cuerpo que aún no se ha roto. El caso es que voy conociendo mi cuerpo poco a poco y aún no se hasta donde puedo llegar.
¿No dicen que la mancha de mora con mora se quita? pues aquí estoy echándole un pulso a las piernas, he salido a correr 3 días seguidos, y parece que no empeoran, se quejan pero no empeoran. Por otra parte, se ha adelantado la de todos los meses, tengo unas reglas muy chungas y una de las cosas a las que me afecta es a las piernas, por lo que parte del dolor que aún tengo puede ser por este motivo, cosa que me ha alegrado bastante. La semana que viene es la carrera de la mujer y no estoy corriendo nada... va a ser un desastre pero es que no se puede tener todo.
Lunes 22 septiembre: correr y nadar
Después de la negra experiencia de la semana pasada me propongo hacer de nuevo la misma operación, temiendo esta vez que se repitan las sensaciones.
Comienzo a correr y el tiempo sin contar semáforos es de 14' 49" para realizar una distancia de 2,5 kms, es decir a 5' 56" el kilómetro, lo cual está muy bien teniendo en cuenta que no he forzado en absoluto porque notaba que las piernas iban cargadas, me molestaban un pelín aunque nada que ver con lo experimentado el pasado martes.
Llego al gimnasio y ya llevaba el bañador puesto así que me voy a una de las calles y me pongo a nadar suavemente, en total 1.000 metros. Los primeros 500 en 11" y los siguientes en 12", con un descanso entre ambos de un par de minutos, más lenta pero es normal teniendo en cuenta todas las semanas que llevo sin nadar.
El caso es que empiezo y conforme van pasando los metros las piernas dejan de molestarme y aunque no estoy en mi salsa porque me cuesta más de lo habitual las piernas como por arte de magia se descargan a los pocos metros, lo que me hace cambiar de opinión y hacer 1.000 metros en vez de 500 como había previsto. Otra cosa que se me viene a la cabeza es que quizá por eso la semana pasado tuve el problema, mis piernas siempre están acostumbradas a compartir la natación con esto de correr y a lo mejor el dejar de nadar hace que sufran más.
La vuelta bastante bien, me visto y me compro un aquarius por si acaso. Está lloviendo a cantaros pero voy andando muy rápido y a los 500 metros cuando termino de beber empiezo de nuevo a correr, 2 kms hasta casa en 12'42". Más lenta que a la ida pero las piernas no se quejan demasiado.
Ahora a esperar y ver como se desarrolla la cosa, eso sí, esta semana procuraré no ponerme tacones para que las piernas descansen todo lo que puedan.
Martes 16 de septiembre: ¿correr?, ¿nadar?
Hoy no me he sentido cansada después del esfuerzo de ayer, así que he tenido la feliz idea de ir corriendo a la piscina, nadar un poco y volver a casa corriendo. La cosa se ha quedado solo en idea ya que una vez hechos los estiramientos oportunos me he puesto en marcha y he tirado para la calle con la mochila ajustable sobre mis hombres. He empezado a correr y de forma inmediata he notado que las piernas se quejaban, no el típico dolor de cuando tienes cargado el músculo o cuando te has hecho daño, sino más bien un cosquilleo que se convertía en dolor desde la mitad del gemelo hasta el tobillo.
Como no conozco este tipo de sensaciones me he dicho tira hacia delante que a lo mejor lo que necesitan esos músculos es calentar, pero no ha sido así. Si es cierto que cuando corría notaba algo de consuelo pero cuando paraba porque había algún semáforo en rojo incluso me temblaban las piernas, así que a los 2,1 kms (12') más o menos he dejado de correr para seguir el resto del camino (400mts) hasta el gimnasio andando.
No notaba consuelo ninguno al caminar incluso iba a peor, si hubiese estado más cerca de casa me hubiera vuelto pero como no era el caso he decidido seguir adelante con el plan. Una vez en el gimnasio me ha costado la misma vida quitarme la ropa para poder entrar en la piscina (menos mal que el bañador lo llevaba ya puesto), me he duchado con agua caliente antes de entrar pero esto tampoco ha calmado mi dolor, así que una vez en la piscina me he puesto en la calle lenta y he empezado a nadar. Quizá haya sido el frío el tener que soportar menos peso, pero el caso es que ha sido aquí cuando las piernas han empezado a ir mejor.
He comenzado a nadar y creo que no ha llegado ni a 500 metros, no iba cómoda y no sabía como iba a estar cuando saliera del agua, así que he pensado que sería buena idea pasarme por la parte donde está la piscina pequeña en la que hay unos grifos que tiran el agua a toda presión. Me he dado desde el tobillo hasta los gemelo y todo ha ido a mejor aunque no veas si me dolía cada vez que pasaba el chorro.
Todo se ha quedado en un susto pero ya he aprendido que mis piernas aún no están preparadas para tirar dos días seguidos a 'esos ritmos'.
Como no conozco este tipo de sensaciones me he dicho tira hacia delante que a lo mejor lo que necesitan esos músculos es calentar, pero no ha sido así. Si es cierto que cuando corría notaba algo de consuelo pero cuando paraba porque había algún semáforo en rojo incluso me temblaban las piernas, así que a los 2,1 kms (12') más o menos he dejado de correr para seguir el resto del camino (400mts) hasta el gimnasio andando.
No notaba consuelo ninguno al caminar incluso iba a peor, si hubiese estado más cerca de casa me hubiera vuelto pero como no era el caso he decidido seguir adelante con el plan. Una vez en el gimnasio me ha costado la misma vida quitarme la ropa para poder entrar en la piscina (menos mal que el bañador lo llevaba ya puesto), me he duchado con agua caliente antes de entrar pero esto tampoco ha calmado mi dolor, así que una vez en la piscina me he puesto en la calle lenta y he empezado a nadar. Quizá haya sido el frío el tener que soportar menos peso, pero el caso es que ha sido aquí cuando las piernas han empezado a ir mejor.
He comenzado a nadar y creo que no ha llegado ni a 500 metros, no iba cómoda y no sabía como iba a estar cuando saliera del agua, así que he pensado que sería buena idea pasarme por la parte donde está la piscina pequeña en la que hay unos grifos que tiran el agua a toda presión. Me he dado desde el tobillo hasta los gemelo y todo ha ido a mejor aunque no veas si me dolía cada vez que pasaba el chorro.
Todo se ha quedado en un susto pero ya he aprendido que mis piernas aún no están preparadas para tirar dos días seguidos a 'esos ritmos'.
Lunes 15 de Septiembre: correr
Hoy me he calzado las zapatillas con mucha rabia, no son días especialmente memorables para mi, ultimamente todo son malas noticias y es que las cosas malas que no dependen ningún mortal te hacen sentir realmente mal.
Llevaba tiempo con ganas de empezar a correr otra vez, pasé de no haber corrido en mi vida a hacerlo de forma asidua, todo lo asiduamente que me permitía mi cuerpo. Por cosas del destino, o más bien dicho, de un conductor despistado. Un día iba corriendo y me atropelló un coche, si si... como lo oyes. y puedo estar agradecida de que solo fueran unas cuantas contusiones y nada roto, el caso es que tuve que pasarme a otro deporte menos 'agresivo' mientras mi costado derecho desde el hombro hasta el tobillo, se recuperaba.
No me enrollo más. El caso es que he salido a correr con mucha rabia contenida, como resultado... 6,3 kms en 36 minutos, este tiempo es efectivo porque me he tirado un tiempo recorriendo el parque sin saber muy bien por donde iba. En fin, un tiempazo para mi, además ahora empiezo a tener en cuenta la postura al caer el pie... el orden de apoyo es talón-punta y no poner la punta primero como hacia antes.
Seguimos...
Sábado 13 de septiembre: correr
El fin de semana lo he pasado en Linares viendo a la familia, como no, he procedido a llevarme ropa técnica para correr y nadar... por si acaso. Esta costumbre la he ido adquiriendo sin darme cuenta, debido a que por mi trabajo tengo que viajar mucho y de no hacerlo así se alargaban mucho los periodos sin entrenar, además de que correr por sitios desconocidos es también una forma de turismo.
Pues a lo que iba, en Linares me fui a correr por la vía verde que comienza al final de la calle Úbeda y va hasta la Estación Linares-Baeza, no es muy larga, creo que unos 6 kms pero justo para mi. Me fui con dos de mis primos, ellos en bici y yo corriendo. No fue problema porque ellos andaban disfrutando del paisaje y se paraban cada dos por tres y yo iba concentrada en lo mio.
A la ida, dirección Estación Linares-Baeza iba cuesta abajo, hice 4kms en 24min, paré un poco con mis primos y emprendimos la subida, que me costó algo más, aunque solo hice 3kms, el tiempo no lo se porque iba midiendo con el móvil y se borró, en fin... problemillas técnicos. Así que el total 7kms y de tiempo total ni idea.
Nos fuimos a eso de las 12:00 de la mañana, con la fresquita, jejejeje, pero comprobé que ya no me afecta tanto el sol como antes. Quizás debido también a que ya no es pleno verano y que corría una ligera brisa. Las sensaciones en general muy buenas, me agrada mucho correr por medio del campo.
Miércoles 10 de Septiembre: Correr
Hoy no ha sido un buen día, recibo malas noticias y estoy nada más que regular de ánimo, no se que pasa pero últimamente pongo un circo y me crecen los enanos... estoy harta.
Con un ánimo muy pocho me voy a correr por la ciudad, distancia 4,7kms en algo menos de 29 min. A mitad de camino me entra flato y la sensación no ha sido muy buena... seguimos
Domingo 07 de septiembre: Ruta Vía Verde de la Sierra
El domingo había quedado con unos amigos para ir con las bicis por la vía verde que une Puerto Serrano con Olvera. La hora para vernos eran las 9:00 de la mañana pero al final terminamos saliendo se Sevilla un poco más tarde de las 10:00.
La idea era hacer la ruta en un sentido ya que no sabíamos si hacer el camino de ida y vuelta iba a ser demasiado para nuestras piernas, al menos las mias que aunque con fondo están poco experimentadas en el arte de la biciclta. Bueno... y si a eso le añades que la peaaaaso bicicleta que tengo es de paseo, y que me la compré con el sillín demasiado bajo para mi estatura pues... suma y sigue. Lo dicho, ni pensar en hacer ida y vuelta de la vía verde que serían algo más de 75 kms.
Esto en principio parece que este planteamiento va a hacer más fácil el camino pero te encuentras con un problema de logística para dejar un coche en cada extremo de la vía, camino de casi 40 kms que hay que recorrer 3 veces hasta estar todos (bicis incluidas) en un extremo y listos para comenzar a pedalear, unido a lo que tardamos en llegar desde Sevilla da como resultado comenzar la ruta a las casi 14:00 horas.
A parte de todo lo mencionado anteriormente, todo bien, el camino muy agradable, además partimos desde Olvera hacía Puerto Serrano, donde el camino tiende a la bajada. Lo peor que a las 14:00, dicho sea de paso... hora de comer, tan solo llevaba en el cuerpo los cereales del desayuno y una barrita energética que decidí tomar cuando vi el percal a eso de las 12:30.
La vía transita por el antigüo trazado ferroviario de Jerez-Almargen, que empezó a construirse a principios del siglo XIX y que nunca llegó a terminarse. Es una vía muy accesible ya que al estar hecha para el paso del tren no tiene grandes desniveles, aunque lo más peculiar de esta son los 30 túneles que hay repartidos por el recorrido.
Hay túneles que no están iluminados porque no es necesario y otros que tienen un interruptor al principio del tunel y cada cierto número de metros. Tener en cuenta que hay un par de túneles que casi tienen 1 km de largo y si se te apaga la luz, como nos pasó a nosotros, te quedas pedaleando y no ves nada, nada, nada. Yo llevaba el frontal en la mano alumbrando el camino ya que aunque hay luz es escasa y hay franjas del tunes en las que te es difícil distinguir como está el terreno, pero del mismo susto cuando se apagó la luz pulsé el botón del frontal así que me quedé pedaleando totalmente a oscuras y sin saber muy bien donde estaba y más aún sabiendo que llevaba a alguien delante a la que iba alumbrando el camino y que si no frenaba podía 'comermela' en cualquier momento. Solo fue un susto, paramos y alumbramos con el frontal para ver si localizábamos un interruptor, ya que cuando se apaga la luz no hay nada que alumbre los interruptores.
Por lo demás el pasisaje chuliiisimo, zonas muy vírgenes. Para mi lo que más me impresionó fue la parte del río Guadalporcún por que vimos caballos sueltos y daba la impresión de que eran salvajes y por otro lado las vistas del peñón de Zaframagón, que tuvimos oportunidad de observar desde la Estación con el mismo nombre donde está la sede de la Fundación Vía Verde de la Sierra. En la estación tienen instalado un observatorio, un telescopio desde el que puedes ver claramente la zona donde están los buitres instalados en la parte superior del Peñón y también, aunque no pudimos verlo, una cámara para ver en directo lo que sucede en este punto. El chaval que estaba en ese momento en la Estación, Francisco, nos explico muchas curiosidades sobre los buitres y sobre la vía verde. A partir de aquí continuamos el camino sin parar, en total haríamos el recorrido en unas 3h 30" o algo menos.
Por mi parte decir que me quedé igual que estaba, mis piernas no notaron los kms, de hecho me quedé con ganas de más, para la siguiente vez me atreveré con los 75 kms comenzando desde puerto Serrano.
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